lunes, 24 de agosto de 2015

Oscuridad [recomendado]

Todo comenzó cuando me mudé a mi nueva casa. Sí, es un poco trillado. Créanme, lo sé, pero es lo que pasó. Nunca había experimentado nada sobrenatural antes y, aunque tenía interés por ello, nunca esperé que realmente me sucediera algo.
Conseguí rentar la casa a un muy bajo precio. No le di importancia porque era una casa vieja, ni tampoco estaba ubicada en el mejor de los vecindarios, así que supuse que era un buen trato. Luego de trasladar mis cosas, todo marchó bien por un tiempo.
No recuerdo cuándo fue exactamente que comenzó porque para ese tiempo no era nada grave. A veces dejaba la luz de la cocina o del baño encendida y al volver la encontraba apagada. Sinceramente, pensaba que tan sólo me había olvidado de que la había apagado antes de irme. Luego de un tiempo comenzó a intrigarme, y empecé a dejar una que otra luz encendida deliberadamente. A veces, nada sucedía. A veces, encontraba las luces apagadas cuando regresaba.
Para ese momento ya pensaba que algo andaba mal. No estaba asustado, sino confundido. Pensaba que quizás le pasaba algo a la corriente eléctrica. Comencé a dejar luces encendidas con mayor frecuencia porque creí que me ayudaría a identificar el motivo por el que se apagaban aleatoriamente. Entonces la situación tomó un curso distinto.
La primera vez que recuerdo que pasó algo extraño fue cuando dejé encendidas la luz de la cocina y de la sala antes de ir a dormir. Esa noche fui despertado por un gruñido profundo y estrepitoso que provenía de la cocina. Recuerdo que desperté creyendo que había algún animal en la casa. Desde mi cuarto se puede ver al final del pasillo la sala que está al lado de la cocina; noté que la luz en la sala se había atenuado, como si alguien hubiese apagado el interruptor de la cocina. Se escuchó otro gruñido, esta vez desde la sala, y casi grito al creer ver algo al final del pasillo antes de que la luz de la sala se apagase; aunque no pude distinguir lo que era. Simplemente se veía como algo parecido a una sombra, en realidad no me importaba, era presa del pánico. Me tiré de la cama hacia el interruptor de la luz, creyendo que alguien estaba en mi cuarto y se estaba preparando para hacerme daño.
Nada. No había nadie en mi cuarto. Dejé escapar un leve suspiro y luego caminé lentamente hacia la sala. Una vez que llegué al final del pasillo, prácticamente me abalancé contra el interruptor para encender la luz. De nuevo, nada. La cocina seguía, y, de nuevo, ¡nada!
Estaba comenzando a creer que lo había soñado todo cuando iba a apagar el interruptor de la luz de la cocina, pero me detuve. Soy un adulto, pero tenía miedo de apagar el interruptor. Y lo voy a admitir, esa noche dormí con todas las luces de la casa encendidas.
Ése fue un error.
Cuando desperté a la mañana siguiente, todas las luces estaban apagadas de nuevo. Quise levantarme de la cama, y di un quejido porque me sentía adolorido. Aparté las sábanas para descubrir largas marcas rojas a lo largo de mis piernas y brazos. Parecía como que si algo me hubiese aruñado mientras dormía. Eso me horrorizó, pero no tanto como cuando vi lo que había pasado.
Cada luz que dejé encendida estaba rota. Cada bombilla que estaba encendida la noche anterior estaba hecha añicos, cada lámpara estaba caída y destrozada. Se me cortó la respiración en tanto miraba alrededor. Algo terrible estaba sucediendo ahí, y alguien intentó… bueno, me hizo algo mientras dormía. Pedí el día libre en el trabajo e inmediatamente fui a reemplazar las bombillas.
No sabía qué hacer luego de eso. Consideré irme de la casa, pero —y sé que probablemente sonará estúpido— ésa era mi casa. Era la primera vez que vivía separado de mi familia y ésa era mi casa. No me podía dar por vencido. Así que… me quedé.
Incluso cuando se puso peor.
Aunque estaba comenzando a tenerle pánico a la oscuridad, no podía dormir con la luz de mi cuarto encendida. Dejaba otras luces encendidas, como la del pasillo o la de la sala, que iluminaban lo suficiente como para que pudiera ver bien en mi cuarto. Y, casi todas los días, despertaba a la mitad de la noche por un gruñido o el sonido de algo merodeando la sala, y luego las luces se apagaban. No quería ir a ver. Me aterrorizaba la idea de compartir el mismo espacio con lo que fuese que estuviera ahí. Así que me acurrucaba en mi cama y rezaba para que nunca se acercara.
Una noche, luego de que esto estuviera pasando por un tiempo, me harté. Compré una pistola y encendí cada luz de la casa. Luego me senté en el medio de la sala con el arma en mi regazo y un bate de béisbol a mi lado. Esperé. No pasó nada por mucho tiempo, pero alrededor de las dos de la madrugada comencé a escucharlo. Curiosamente, estaba detrás de mí. Me giré y eché un vistazo hacia mi habitación, y pude escuchar ese familiar gruñido. Tragué saliva y tomé la pistola con una mano y el bate con la otra, y lentamente empecé a caminar para poder visualizar mejor mi cuarto. Cuando empezaba a ver la cama, escuché un ruido sordo seguido de un rugido inhumano. Yo, siendo el hombre valiente que era, di un salto hacia atrás y me alejé del pasillo. Quería terminar con eso de una vez por todas, ¡pero por Dios que no quería confrontar a esa cosa! Podía escuchar el sonido de mis pertenencias siendo rasgadas y apaleadas, y no sé cómo fue que lo capté, pero pude escuchar un leve clic. Y luego nada. Lentamente, volví a echar un vistazo a mi cuarto desde el pasillo y la luz estaba apagada de nuevo. Tomé aire y seguí caminando, con mis armas listas.
Al llegar a mi cuarto y encender el interruptor de la luz, di un grito ahogado. Mi cama estaba completamente arruinada, partida por la mitad. Fue como si un animal hubiera saltado en ella y simplemente la hubiera hecho pedazos. Me acerqué para ver la condición del resto de mi cuarto y sólo me quedé ahí pasmado por quién sabe cuánto. No fue hasta que escuché el sonido del familiar gruñido que me di la vuelta. Parado a un lado de mi puerta, junto al interruptor de la luz, fue cuando finalmente lo vi.
Era un hombre, un hombre caucásico y mugriento con un cuerpo sumamente lacerado, parecía que había sido el juguete de un oso. Estaba demasiado sorprendido como para alzar mis armas. Me miró fijamente sólo por un momento, y luego… apagó la luz. Grité. Ni siquiera siento pena de admitirlo. Grité y salí corriendo, no me importó que hubiera un… hombre… ahí parado. Pasé corriendo por donde lo había visto, sacudiendo mi bate como un maniático. Casi rompo el marco de la puerta en lo que corría hacia la seguridad de la luz del pasillo. Luego de un momento me di la vuelta, a tiempo para verlo parado de nuevo al lado del interruptor de la luz. Apagó la del pasillo también. Para entonces, ya no quería enfrentarlo; quería estar a salvo. Irrumpí en la sala y no me detuve hasta llegar a la claridad de la cocina.
Escuché el ruido de gruñidos y rasguños desde todas las direcciones y entonces supe que iba a regresar. Me giré, para ver de nuevo el pútrido y magullado cadáver de un hombre bajar el interruptor de la luz con su dedo roto, dejándome entre la terrorífica oscuridad. Me precipité a la sala.
Ésa sería mi última parada. Tenía que enfrentarlo ahí. Me fui acercando a la lámpara de la mesita que era mi última línea de defensa. Esperé a que viniera a apagarla, pero… nunca lo hizo. Miré alrededor y… silencio. Nada más que silencio. Entonces me volteé a ver el brillo esperanzador de la lámpara que se rehusaba a ceder. De un momento a otro me encontraba riendo, una risa frenética pero vivaz, y pensaba que todo había terminado. Me acerqué todavía más y juro que casi abrazo a esa lámpara.
Hasta que lo oí. Primero escuché el gruñido provenir no desde detrás de mí, sino desde enfrente. De la lámpara. Mis ojos se agrandaron y me le quedé viendo mientras la luz se intensificaba. Retrocedí y, no sé lo que pasó, pero creo que tropecé con algo. Lo siguiente que recuerdo es que estaba de espaldas sobre el suelo viendo esa luz brillante e intensa. Ya no era reconfortante; sólo caliente y pesada y brillante… pensé que me iba a calcinar. Y entonces sucedió.
No tengo palabras para describir lo que surgió de la luz de esa lámpara. Era horrible, retorcido y lleno de ira. Pero sé que nunca olvidaré sus ojos: brillantes, calientes, blancos… dos círculos resplandecientes de malicia pura. Me odiaba. Odiaba todo sobre mí; y no sólo a mí, nos odiaba a todos, a cada ser humano. E iba a atacar a lo que tuviera enfrente. A mí. No sé cómo es que supe esto, pero… lo supe. Se abalanzó contra mí y me preparé para una muerte dolorosa.
CLIC.
La luz se apagó. Una vez más, oscuridad. Me quedé en el suelo por varios minutos, permitiéndole a mis ojos acostumbrarse sin despegar la mirada de donde estaba mi lámpara. Conforme pasaban los segundos, empecé a distinguirlo. Ese cuerpo magullado parado junto a la lámpara, con una mano en el interruptor mientras me miraba.
Entonces lo comprendí. Comprendí lo que significaba todo lo que había pasado. El hombre retiró su mano de la lámpara y apuntó su dedo roto hacia ella, moviendo su cabeza de un lado a otro. Sólo pude responder asintiendo.
No era él quien trataba de hacerme daño. Todo ese tiempo, todas esas veces, él estaba tratando de protegerme. La criatura sólo podía aparecer en la luz, y ese hombre había estado tratando de mantenerme a salvo. No quería que nadie más repitiese sus errores.
Me mudé ese mismo día y nunca miré atrás. Lo que sea que fuese, estaba confinado a esa casa, y, hasta el día de hoy, nada ha vuelto a surgir de ninguna fuente de luz. Sin embargo, esa cosa siempre permanecerá grabada en mi mente. Cada noche en mi nuevo apartamento tengo el hábito de recorrer los cuartos, cerciorándome de que cada luz esté apagada, cada cortina cerrada, y me cubro de silenciosa, reconfortante y absoluta oscuridad.

SUEÑO ETERNO

Alguna vez has pensado que pasa cuando mueres?
Bueno, algo pasa. Tu cuerpo muere, pero tu conciencia sigue viva. La noche cuando mueras, estarás en un sueño eterno. Tu vivirás ese sueño toda la eternidad, y será como la realidad. Cualquier cosa que estés soñando en tu ultima noche será donde estarás ”viviendo” por toda la eternidad, y nunca despertarás de nuevo, en la comodidad de tu casa.
Ojalá que no tengas una pesadilla en tu ultima noche.


sábado, 22 de agosto de 2015

luciernagas [version video]

Ya habia subido esta creepypasta recientemente escrita y me gusto tanto que decidi hacerla en video



viernes, 21 de agosto de 2015

SCP - 1960

SCP - 1960

*dependiendo de si le gusta a la gente o no abrire una seccion especial de scp*
traduccion: puedes oirme

item #: SCP-1960

Clasificación del Objeto: Euclid

Procedimientos Especiales de Contención: Debido a la distancia entre SCP-1960 y la Tierra, y la naturaleza de su comportamiento, la vigilancia directa o contención de SCP-1960 no es posible en este momento. La Fundación debe mamtener enlaces con todos los organismos nacionales de investigación espacial o instituciones académicas, capaces de producir fotografías de alta resolución de Neptuno, y editar digitalmente los mensajes de SCP-1960 en todas las fotografías que muestren tales mensajes antes de su difusión a la población civil. La administración de amnésicos Clase-B a los investigadores civiles está autorizada para evitar fugas de información.

Descripción: SCP-1960 es una entidad inteligente de naturaleza u origen desconocido, que se manifiesta en forma de breves declaraciones de texto, en inglés, superpuestas a fotografías de alta resolución del planeta Neptuno. Comunicaciones de SCP-1960 aparecerán en todas las fotografías de Neptuno tomadas con una resolución de más de [ELIMINADO], incluidas todas las fotografías del planeta tomadas por la nave espacial Voyager 2 durante su sobrevuelo en 1989 y varias fotos tomadas desde el Telescopio Espacial Hubble y otros telescopios en órbita terrestre baja. Todas las comunicaciones se presentan en letras mayúsculas y se componen de menos de 50 caracteres, que por lo general adoptan la forma de una breve pregunta o solicitud.

SCP-1960 se observó por primera vez en 1989, cuando las primeras fotos de alta resolución de Neptuno fueron transmitidas a la Tierra desde el Voyager 2. Un examen posterior del equipo de la NASA confirmó que las comunicaciones no estaban siendo deliberadamente insertadas en las fotografías después de la recepción y que la información estaba presente en las transmisiones de radio originales de la Voyager 2, y el examen remoto del software de la Voyager 2 no indica ningún mensaje de texto introducido por parte de la propia sonda. La contención inicial se llevó a cabo por la NASA sin el conocimiento de la Fundación, la Fundación se puso en contacto, y asumió la gestión de la contención internacional, cuando las fotografías tomadas por el Telescopio Espacial Hubble en 1996 produjo adicionales comunicaciones de SCP-1960, en un tipo de letra idéntico.

Le Verrier 3, una sonda no tripulada diseñada por la Fundación en colaboración con la Agencia Espacial Europea, se puso en marcha en secreto en 2010 con el propósito de establecer una órbita permanente alrededor de Neptuno desde la cual realizar un monitoreo más exhaustivo y tratar de establecer una comunicación bidireccional entre la Fundación y SCP-1960. Fecha estimada de llegada es 06/11/2024.

Las comunicaciones no han facilitado información sobre la naturaleza o la identidad de SCP-1960. Como temas recurrentes en SCP-1960, las comunicaciones incluyen sentimientos de miedo, aislamiento, y malestar. Los mensajes de SCP-1960 que aparecen en las fotografías han incluido: 
 

jueves, 20 de agosto de 2015

Luciérnagas

LUCIÉRNAGAS.

Las luciérnagas transforman un atardecer normal en una obra de arte. Las radiaciones emitidas por aquellas increíbles criaturas luminiscentes absorbían toda mi atención, colmando mi capacidad de asombro. Mis hermanas y yo disfrutábamos esos atardeceres, era muy divertido y lo más importante, qué siempre estábamos juntos sin importar nada. Hasta qué eso se acabó una noche helada.
Era invierno del día 12 del año 2000, recuerdo qué estaba nevando, la nieve caía a montones. Una peligrosa mezcla de nieve y lluvia convirtió en una trampa la carretera cuyo final es el que te imaginas. Fui el único que sobrevivió, más temprano que tarde descubrí que me había quedado completamente solo.
Acostumbraba sentarme en el mismo sofá todas las noches, me gustaba quedarme hasta altas horas frente a la pantalla del televisor. Esa noche no fue distinta. Estaba solo, con la mesa llena de botes de cerveza y sobras de comida de las anteriores noches. Cogí el último cigarro del paquete de tabaco. Mi último cigarro- dije, mientras lo encendía.
Apague la tele, la misma mierda de siempre. Me entró sed, cogí un bote de cerveza de la mesa y bebí lo poco que quedaba. Después me entró hambre, pero en la mesa solo había sobras, nada decente que llevarse a la boca. Me levante del sofá y fui a la cocina.
Abrí la nevera, solo había una pizza caducada de hace unos días. Saque la pizza, no olía mal. Pensé en ponerla en el horno, pero desde la última vez no funcionaba, saltaba el automático, la puse en el microondas, -con diez minutos bastarán- dije. Al finalizar la cuenta atrás del microondas se fue la luz de su casa. Con algo de suerte pude encontrar una linterna del cajón de la mesa de la cocina.
Con la linterna en la mano fui al cuadro general para volver a activar la luz pero no funcionaba. Volví a la cocina para cenar a oscuras iluminado por mi vieja linterna. Cogí un cuchillo y corte la pizza que devore rápidamente hasta que escuche unos extraños ruidos que venían desde el piso de arriba. No sabía que era, quizá fuese el viento, pero las ventanas estaban cerradas (o al menos eso recordaba), me asuste, cogí la linterna y subí las escaleras.
Alumbrando con la linterna pude ver algo moverse ¡Sé que estás ahí! ¿Quién eres? ¡Da la cara!- grite asustado con la voz temblorosa, mientras lo alumbraba con la linterna. Todo paso demasiado rápido, me pregunto si llegaron a encontrar algo de valor en mi mísera casa.
Sentí súbitamente un intenso dolor punzante en el abdomen. Mire hacia abajo y horrorizado descubrí como un cuchillo había atravesado y desgarrado mi vientre. El trauma recorrió mi nervio espinal como un latigazo eléctrico. El tipo se acercó a mi oído y me susurró:
Nada personal
Bruscamente, retiro el cuchillo de mis entrañas mientras mis intestinos se descolgaban hacia el exterior. Los fluidos corporales encharcaron el suelo.
Tumbado sobre el frío cemento la sangre inundaba mis papilas. Entre lágrimas, mi vista empezó a llenarse de pequeñas luces blancas, luces brillantes que al consumirse me hicieron contemplar de nuevo aquellas luciérnagas al atardecer.



miércoles, 19 de agosto de 2015

Dreaming mary (juego)

esta es la primera vez que publico acerca de un juego y abrire una seccion especial para esto.

para esta primera seccion les dejare el juego de dreaming mary que me se ha puesto en mis favoritos.

sinopsis:
Había una vez una joven a la cual le encantaba soñar, su nombre era Mary. Ella creaba historias increíbles y podía explorar fantásticos mundos. Ella podía hacer lo que fuera en sus sueños, a ella le gustaba tanto soñar que nunca quería despertarse. Después de todo la realidad es aburrida y da miedo. Cuando vives de esa manera, no te gustaría adentrarte en tus sueños?

 
imagenes del juego: 







si los colores crean una atmosfera que no es de mucho temer este juego tiene muchas cosas ocultas


objetos necesarios para cada final
 
Pagina de el autor:
 
http://dreaming-games.tumblr.com 
 
pagina de la traduccion:
 
http://amai-yoru.blogspot.mx/2014/05/mary-sonando-dreaming-mary.html

link de descargas:

http://www.mediafire.com/download/gnf7rnv5bhi72bm/Mary+so%C3%B1ando.exe

Virus

 VIRUS

Por la ventana se pueden ver cómo salen los últimos rayos de sol por debajo del lejano otero. Unos ruidos se escuchan desde la calle, como si alguien estuviera arrastrando un carro. Campanillas. Debe ser el carro de las nieves. Desde mi ventana lo puedo ver ahora. Se aleja, trayendo tras de sí el silencio total.. Pronto serán las ocho, y comenzará la noche.
Cómo he perdido el tiempo. Tenía muchas cosas por hacer. Le prometí a una amiga que realizaría un dibujo para ella, pero lo he estado aplazando. ¿Será por eso que ya no me quiere hablar? Eso y un montón de cosas más. Quizá algún día decida hablarle…
Suena el teléfono. Molestas llamadas del banco buscando a alguno de mis padres. Por alguna razón sucede mucho cuando se van. Pero ambos no han de tardar en llegar. Mejor veo qué puedo ponerme a hacer.
Entremos a internet. Debe haber algo interesante. ¿Qué es lo que quería buscar? Un programa, lo había visto. Uf, qué lenta computadora. Bueno, también podría ser el internet. ¿Cómo es que tengo una computadora del siglo pasado cuando todos tienen pantallas planas y cosas así? Lo bueno es que no nos costó, se la regalaron a mi padre, porque no servía bien o algo así… en fin.
Lo encontré. Es un desensamblador. Se está cargando… se descarga… listo. Espero que no sea muy difícil de usar… pero tal vez vea algún tutorial mañana, ya es muy tarde. Por alguna razón deseo dormirme pronto.
Oh, qué ocurre. Esta cosa ha descargado otro programa. Rayos. Sólo buscaré dónde está y lo quitaré. Cielos, ha oscurecido muy rápido… qué extraño, pero es una lástima que no tenga reloj está computadora, o digo, un reloj que funcione… es de una marca árabe o algo así, no entiendo bien. Busqué hace algunos meses la historia de la compañía que fabricó estas computadoras, supuestamente eran pésimas, no cargaban ningún programa, fallaban en la conexión a internet y se apagaban de pronto. Las demandas los hicieron quebrar, y sus colaboradores simplemente desaparecieron…
Ya veo qué cosa es. Está aquí. Es tan sólo un programa para desinstalar material dañino, pero qué basura, en primer lugar cómo no sé que es dañino. Sólo lo eliminaré… ¿eh?
Una ventana emergente ha salido. Tiene un mensaje creo que en chino… normalmente no le haría caso, pero debo saber qué quiere para elegir el botón correcto, no sea que haya un problema…
Copio el texto y lo pongo en el traductor favorito de todos. Ya, supongo que es chino. Ah, no, parece que es cantonés. Bueno, veamos qué dice. «Por favor, no borrar». Puf, eso no me convencerá. Ya tengo un antivirus funcionando muy bien. No necesito este programa rastreador de amenazas robóticas. Voy a traducir lo que dicen los botones para ver cuál debo elegir. Son tres.
El primero dice: «De acuerdo». No, qué listo, pero no. El segundo dice «Cancelar». Entonces debe ser el tercero. Dice «Borrar». En el clavo.
Ha salido otra ventana emergente. «¿Está seguro?». Claro qué sí. Pero sólo hay un botón desbloqueable. El otro está en gris. Maldiciones, espero que sea el correcto. «Empezar la desinstalación». Oh, qué bien.
¿Qué rayos? Otra ventana más. No se parece a los cuadros de desinstalación que he visto. Ya saben, con barritas y esas cosas, que van del 1 al 100% completado. Ésta tiene una sucesión de números muy extrañas. Ha abierto Excel ¿WTF? Son sólo un montón de números… oh maldiciones, el ratón se trabó. No lo puedo detener. Siguen saliendo más y más números de esa ventana. Se ha abierto la consola de comandos. Va muy rápido, no alcanzo a distinguir qué está haciendo. ¿Otra ventana? Oh, está en inglés. «The antivirus has been uninstalled successfully». ¿Qué rayos es todo esto? Aguarda, el ícono de mi antivirus sigue en la barra de tareas, entonces creo que el programa no funcionó. Qué bien. Pues bueno, ahora ya es muy tarde. Me pregunto por qué aún no habrán vuelto mis padres. En fin, sólo apagaré la computadora…


¿Qué ha ocurrido? ¿En dónde estoy? ¿Qué clase de basura es ésta? Hay pasto debajo de mí. El cielo está negro… creo que no es el cielo. Esto está muy raro, lo último que hice fue apagar mi computadora. Está bien, trataré de no asustarme. Tal vez alguien me secuestró. O incluso podría estar soñando. Veamos, intentaré volar. No, no puedo. No es un sueño. Puedo verlo todo correctamente. Hm, ¿qué es esto? Parece que mi vista se nubla. Se pone un poco gris. No, debe ser la luz. ¿De dónde viene? Qué extraño, parece que viene del pasto. Me agacho para ver de cerca. El césped está muy amarillo y descuidado… vaya, está infestado de extraños insectos… de color rojo, parece que se reproducen muy rápido… se están subiendo a mis zapatos. Pues los sacudiré. Tomen eso, bichejos. Mejor los aplasto. Maldiciones, se reproducen muy rápido. Parece que están intentando rodearme. ¡Maldiciones! Me alejaré.
Siguen detrás de mí, se reproducen muy rápido, acercándose más. ¿Qué rayos? He llegado a una pared. También está hecha de pasto amarillo. Esto ya es muy extraño. Oh, demonios. Los insectos han regresado. Me han acorralado. Espero que no me hagan daño…
Comienzan a subir a mis zapatos. Es en vano intentar sacudirlos ahora. Comienzan a avanzar por mi piel. Es increíblemente rápido. Permanezco quieto, tal vez sólo se vayan. Siento cómo avanzan, sus patas parecen pequeños ganchos. Siento unas diminutas punzadas, como leves pellizcos. Están por todo mi cuerpo, y están llegando a mi cara. Se detienen en mi cuello. Se dejan de reproducir. Ahora están, ¿qué? Se están partiendo en dos. Un líquido negro y rojo sale de ellos, como sangre seca. Cubren todo mi cuerpo con esa cosa, todos están segregándome esas cosas extrañas. Están en todos lados. Pero creo que ahora, mientras están detenidos y partidos a la mitad, puedo irme. ¿Ah? Mi cuerpo no responde. ¡Maldición! ¡Estúpidos insectos! ¡Aléjense! Siento cómo mi cuerpo se duerme… parece que esa cosa es veneno, mi circulación se detiene, siento todo mi cuerpo entumecido. Agh, no lo soporto más. Siguen segregando esa cosa, no paran. No sé qué demonios está ocurriendo, o qué son esas cosas, pero ese líquido brota de ellos como cascadas.
Diablos. Me estoy cayendo. Me resbalo en ese líquido y no puedo hacer nada. ¡No! Me he caído sobre esos bichos, aplastándolos con mi cara. No veo nada, ese líquido me ha terminado de cubrir la cara también. Esto tiene que ser una pesadilla. Quiero volver a casa. Quizá la misma pesadilla me ha hecho olvidar todo lo que hice después de apagar mi computadora y volver a mi cama.


Cables. Resortes. ¿Qué clase de pesadilla es ésta? Los insectos se han ido, pero me han dejado todo perfumado de ese líquido extraño. Es un olor como de vino y carbón, es muy extraño. Estoy enredado en un montón de cables. Intento salir, pero son muy resistentes. Están por todas partes. No los puedo romper, pero me puedo deslizar alrededor.
Es una enorme extensión de cables, todos tensos y resistentes. No percibo ni el suelo, como si no existiera. Ho hay nada más que cables… espera, ¿qué veo? Parecen un montón de sábanas rasgadas. Y chamuscadas. Ya lo sé, tiene que ser una pesadilla. No existe otra razón lógica… me pellizcaré, como en las películas, y despertaré. Veamos… nada. De nuevo… nada. Muy fuerte… agh, nada. Intentaré cerrar los ojos muy fuerte… no pasa nada. Demonios. Esto no puede ser real, y yo lo sé. Alguien tuvo que haberme noqueado y encerrado aquí. Como un laboratorio muy extraño. Estoy muy confundido, pero realmente estoy aquí. Miraré de cerca los cables… parece que no son de plástico, ni de metal. Ni de hilo. Son como goma. Son muy lisos. Mejor intento seguir avanzando hacia cualquier parte…
Escucho un ruido. Es como un aleteo. Vienen de atrás.  Parece que son sólo un montón de polillas. Están dando vueltas alrededor de mí, pasando por entre los cables. Me da lo mismo, seguiré avanzando. Sí, de hecho están dando vueltas alrededor de mí. Son de color amarillo, muy brillantes, como si reflejaran alguna luz. Pero yo sólo veo cables. No veo ninguna luz.
Están cerrando el círculo, pero para estas alturas incluso me las comería. Siento que me vuelvo loco, pierdo la cordura. El sonido de aleteos se hace más fuerte. Se acercan más. Pero seguiré avanzando, si llegan hasta mí me las comeré está decidido. Algunas cuantas han llegado hasta la suficiente distancia como para agarrarlas. Los cables me impiden mover mucho mis brazos, pero seguiré. Me resbalo un poco, cayendo. Me sostengo de nuevo de unos cables. El suelo aún no se ve… maldiciones, debo estar en un lugar muy alto con respecto al suelo. Tampoco veo ningún techo.
Las polillas están frente a mis ojos. Ahora puedo ver sus cuerpos, de colores rojos y verdes. Sólo tienen un enorme ojo blanco que da vueltas. Y dos patas. Parecen un extraño experimento biológico. Una se posa en mi antebrazo… ¡Agh! Creo que me ha mordido. Una punzada hirviendo me recorre por todo el brazo. ¿Qué es esto? ¿Polillas carnívoras? Espera un momento… veo algo… como si de sus alas saliera humo. ¡Están hechas de aceite! ¡Váyanse! Bueno, como quieran.
Empiezo a pegar manotazos al aire, intentando golpearlas. Sólo se posan sobre mi ropa, quemándola al instante. Y luego sobre mi cabeza. Siento cómo mi piel se convierte en una masa burbujeante. A los cables no les pasa nada, son a prueba de fuego. Huele como a silicón quemándose. Cuando las golpeo con la mano, la siento arder horrible, como si fuera una terrible descarga eléctrica. Mis manos están llenas de moretones, apenas las puedo mover. Mi cuerpo se convulsiona, el dolor es inmenso.
Las polillas llegan hasta mi cara, las veo caminar alrededor de mis ojos. Con su único ojo tocan mi piel, que se quema al instante, haciéndome retorcerme y saltar. También hacen eso con mi ropa, veo cómo aparecen hoyos negros. De mi piel salen burbujas con sangre. Es horrible. El dolor, punzadas de sangre hirviendo corren por todas mis arterias.
Las polillas de pronto cesan de abalanzarse contra mí. Se posan sobre los cables circundantes. Los muerden. Los cables se ponen rojos. Creo que su temperatura aumenta, pero ya no puedo sentir nada. Creo que mi ojo izquierdo está hinchado, sólo veo una cortina roja y apenas unas figuras con él. Los cables se empiezan a destensar. Se vuelven flojos. Siento cómo me resbalo otra vez. Me golpeo contra los cables rojos, hundiéndose en mi piel, dejándome marcas. Los cables se empiezan a romper, volviéndose hilos de lava. Me segmentan mi cuerpo al caer, pero ya no respondo al dolor. Todos los cables se rompen, y yo siento cómo me caigo. Cierro los ojos. El dolor vuelve a mí al caer. Maldición. Me quedo dormido…


No sé cuánto tiempo me he quedado inconsciente. Pero parece que he vuelto a mi cama. Retiro las sábanas. Mi ropa sigue chamuscada. Mis manos tiemblan un poco, puedo ver puntos negros y sensibles, como si me hubieran puesto montones de colillas de cigarros alrededor de mi piel. Mi ojo izquierdo aún sigue hinchado. Me arde al tocarlo. Siento mi estómago revuelto, quiero vomitar… Me levanto de mi cama. Auch, las plantas me arden al dar pasos. ¿Qué habrá sido todo esto? Ahora me parece más coherente decir que fueron alienígenas.
Adolorido, salgo de mi habitación. Bajo las escaleras —cosa que me hace sentir aún más dolor—. ¿Habrán llegado ya mis padres? En la planta baja está mi computadora. Parece que sigue encendida, pero sólo hay un cuadro azul brillante, como la pantalla de error. ¿Qué explicación lógica me queda? Me pregunto cómo es que sigo vivo después de tantas cosas… bueno, al menos parece que se ha acabado.
Un escalofrío recorre mi espalda. Detrás de mí está la puerta. Por alguna razón me invade el sentimiento de creer que aún no estoy en mi casa. La vista nublada aún la tengo. Me quedo un momento parado. No oigo más que algo parecido a una computadora encendida. Claro, está prendida aún. Es todo. Pero no es lo único. Me acercaré a la computadora. Está azul. Las teclas están saltadas, como si alguien hubiera atacado el teclado con un martillo. Del CPU sale un líquido de color marrón y olor pútrido, como pus. En el teclado puedo ver unas especies de bolitas blancas con pelos. Tomo una y la acerco a mí. Comienza a temblar sobre la palma de mi mano. De pronto, explota. Deja un hedor horrendo a basura en mi mano. Me provoca náuseas.
Me empieza a doler el estómago horrible. Lo siento hinchado. Las náuseas aumentan. El dolor me parte en dos… demonios. No puedo respirar, algo ocurre. Me vienen arcadas desde el estómago. No me puedo contener más.
Cierro los ojos. Una ola de quién sabe qué recorre mi esófago. No me detengo hasta sentirme completamente vaciado. Más convulsiones llegan hasta mi garganta. Escupo hasta el final. Siento que me he salpicado los pies de mi propio vómito. Abro los ojos.
No me lo creo. Sobre el piso de la sala, donde se supone que estaría mi expelida, hay un montón de cucarachas rellenas, como pelotas. Negras, se confunden y se esparcen alrededor, escondiéndose debajo de los muebles y los sillones de la sala. Creo que lo entiendo, esos bichos se han llevado mi alimento, como si fueran parásitos. Ya había visto esas cosas, pero pensaba que eran gusanos. Y lo que es peor, un sabor como de huevo podrido me queda en la boca. Es asqueroso. Vomitaría de nuevo si no me sintiera completamente vacío y sin fuerzas. Me siento horrible.
Abro la puerta, intentando no pisar esas redondas cucarachas llenas de mi energía. Me siento terriblemente humillado y débil.
Al abrir la puerta, no veo la calle. Sólo veo una inmensidad horripilante de un manto tan azul como la pantalla de mi computadora. Aún no estoy en casa. Me he vuelto loco, de seguro.
Intento avanzar pero no hay piso. Estoy encerrado en mi casa.
Corro las escaleras, soportando el dolor estoicamente, hasta llegar a la habitación de mis padres. Abro la puerta, y para mi ya no tan sorpresa, me encuentro con un pasillo repleto de telarañas rojas y pegajosas, alrededor del suelo y las paredes.
Creo que no hay nada qué hacer o pensar. Lo cruzaré.
Al llegar al otro lado puedo ver unas escaleras que van hacia abajo. Se llenan de oscuridad en la parte más baja, pero alcanzo a ver una puerta. Ni de loco voy a bajar.
Escucho un ruido. Proviene de la sala. Sobre el suelo de la sala. Son como pequeños pasos rápidos. Muchos, como el sonido que hace uno al tamborilear con las uñas en una mesa. Pero son muchos. Y muy rápidos. Ese ruido me ha puesto la piel chinita. No me quiero imaginar que me está buscando.
Qué horror. Mejor bajaré las escaleras y me encerraré. No quiero que esa cosa me alcance.
Las escaleras tienen una especie de pelaje, pero son inofensivas. Sin pensar en mi dolor ni en nada, las cruzo apresurado. La puerta es una puerta normal. Entraré.
La habitación es una especie de sótano. En una pared puedo ver unas pequeñas ventanas cuadradas que dejan entrar la luz azulosa del inmenso exterior. En la otra pared hay un armario grande, del tamaño de un refrigerador. Me meteré en él.





Calculo que ha pasado media hora o más. Pero yo sé que este mundo no está regido por horas. Los pasos no se han detenido. He oído cómo ha recorrido varias partes de la casa. Es el único ruido que he escuchado en todo este tiempo, además de mi respiración —que he controlado lo más que he podido para que apenas yo pueda escucharla— y mi sangre recorriendo mis oídos. Estoy alterado, cada vez que he escuchado esos pasos más cerca, mi presión sube más, pero hasta ahora lo he controlado. No sé cuánto tiempo más esté aquí, pero estoy seguro que no es un sueño. No me quiero quedar dormido de nuevo, hasta ahora el dolor de mis pies y de mis manos me han mantenido despabilado. Pero no sé cuánto tiempo más dure así…




He dejado la puerta del armario abierta. Lo que sea que estaba haciendo ruidos ha llegado a las escaleras. Deseo cerrar la puerta del armario, pero no quiero hacer ruido. Estoy muy asustado. Muy asustado. Estoy escuchando esos ruidos ahora, vienen de atrás de mí y a la izquierda, que es donde están las escaleras que me conducen hasta acá. Desde el pequeño rectángulo que puedo ver por la puerta entreabierta de este armario, veo el final de las escaleras, y las ventanas azules con su luz emanando débilmente sobre la parte contraria de este sótano. Sea lo que sea que sea esa cosa, si llega a bajar las escaleras lo podré ver con la poca luz que llega de las ventanas…




No tiene ojos. Fue lo primero que vi. Quizá por eso tardó mucho tiempo en encontrarme. Tampoco tiene oídos, ni nariz. Pero está frente a mí. Estoy congelado, en una posición muy incómoda con la cabeza volteada hacia mi derecha. El cuello me duele un poco. He estado mucho tiempo así. Sin moverme. Esa cosa está detenida también. Lleva varios minutos sin moverse.
Esa cosa está formada por algo como cuatro brazos unidos. Son distinguibles sus dedos al final de cada una de sus patas. Es de un horrendo color pálido, casi blanco, y en la parte donde los cuatro brazos se unen hay una estrella negra. He visto cómo camina; lo hace como una araña. Mueve los dedos con tal destreza y velocidad, levantándolos tanto, que no parecen dedos de un ser humano. Está sostenido sobre ellos. Cinco dedos en cada una de sus extremidades. Sin uñas, pero de todos modos sus dedos terminan en punta. Está paralizado desde hace un buen rato. No sé qué está haciendo, pero no se mueve. Aún así no consigo tranquilizarme ni bajar mi ritmo cardíaco. Cada vez que veo esa estrella donde todos sus brazos se unen me vuelvo a aterrar. Parece que me está observando, como si estuviera analizándome. Pero aún así no me quiero mover. No quiero que me descubra. Lo veo como si estuviera de frente, con dos brazos a cada lado, como una letra «x». El eje de sus brazos apunta directamente hacia mi mirada detenida. Pero aún no se mueve.


Oh, no.
Empezó a caminar.
Sus dedos golpean el suelo cada vez más cerca de mí.
Pero aún no me quiero mover.
Estoy paralizado de terror.
Camina directo hacia a mí.
Lentamente pero sin chistar.
Sus horribles dedos casi tocan el armario…
Se detiene de nuevo.
Yo sigo congelado.
Mi cuerpo no me responde.
Y esta horrible criatura.
Me tortura.
Haciéndome esperar.








Ya no sé qué es peor.
Que me asesine ahora.
O que me deje congelado para siempre.
Congelado como una computadora llena de virus…

1999 [parte 1 y 2]

estas es para gente que tiene un gran rato libre y sin nada que hacer
esta es una historia interesante y nunca he sido bueno haciendo sinopsis sin hacer spoilers
PARTE 1



PARTE 2


El paciente c-44



la vez anterior publique tambien un video de este usuario que es demasiado bueno con sus historias.


¿Que pasa mientras duermes?




este es un video interesante 
si eres un fan de las creepypastas no puedes perderte este video.

 PD: el blog comenzara a actualizarse y habra un canal especial proximamente

dulces sueños.